ENTENDER LA VIDA COMO UNA EXPEDICIÓN + AUTODISCIPLINA

 

 

 

¡EL ESPÍRITU DE LA EXPEDICIÓN, COMO EL DE LA VIDA MISMA, ES EL DE AVANZAR SIEMPRE.. sin permanecer inmóvil!

 La esencia de una expedición nace del deseo por descubrir, del reto de alcanzar metas antes no conseguidas o de llegar a hacer algo de una manera diferente a como antes se había conseguido.
 
Shackleton, Amundsen, Livingstone, Hillary son unos pocos de esos grandes expedicionarios que inspiraron a muchos y abrieron camino a nuevas gestas.
 
Si algo tienen en común todos ellos fue que tuvieron un comportamiento de expedición a lo largo de sus vidas. Esos comportamientos que de manera repetida dieron paso a hábitos de expedición, pueden servirnos como ejemplo para permitirnos incorporar ese espíritu a nuestras vidas cotidianas, ya sea en nuestro desempeño profesional como en cualquier otro ámbito. Detrás de cada persona puede encontrarse un héroe cotidiano.
 
¿Qué claves hay detrás de las grandes expediciones? ¿Qué podemos aprender de ello?
 
Definir una visión estimulante y marcarse metas cada día. La visión estimulante es la que nos permite avanzar cuando el día a día no nos resulta agradable ni reconfortante. Toda visión estimulante se tangibiliza cuando tenemos metas intermedias, pequeños grandes quick wins que refuerzan y dan sentido al proyecto (laboral, de vida, emocional, comunicacional, de bienestar, entre otros).

Ser valiente y prudente para avanzar con determinación. El espíritu de la expedición es la de avanzar siempre. En ocasiones, si el terreno es favorable el avance es más rápido pero en otros momentos, unos pocos metros ya son un éxito. Combinar valentía y prudencia es lo que permite colocarnos en entornos de aprendizaje estimulantes sorteando la comodidad y riesgo imprudente. Valentía y prudencia pertenecen a la familia del miedo sano. Ser valiente consiste en ser capaz de gestionar el miedo, enfrentarlo y superarlo. Ser prudente es lo que nos ha permitido sobrevivir como especie.
 
Planificar para ser ágil y flexible. Anticipar, prevenir, diseñar y tener la flexibilidad necesaria para cambiar cuando las condiciones lo exijan. Improvisar sobre algo planificado puede generar oportunidades de éxito. Improvisar sobre lo improvisado es garantía de derrota. Planificar facilita poner el foco en aquello que está bajo control y de esta manera eliminar lo superfluo e innecesario permitiendo avanzar con agilidad sin cargas pesadas que ralenticen y dificulten el avance cuando más complicado se pone el camino.
 
No abandonar, porque siempre puede existir una alternativa... conéctate con tus objetivos, metas y propósitos, comandados por tus valores. Cuando las cosas se ponen difíciles es cuando más se pone en juego nuestra creatividad. En las situaciones en las que menos recursos tenemos, más adverso es un entorno y más incómodos nos encontramos es donde suele aparecer nuestra capacidad para encontrar soluciones creativas. El primer abandono que hacemos es el más complicado. Después, abandonar se convierte en un hábito que automáticamente nos lleva a rendirnos con facilidad.

Lo que se vive en una expedición, como también en circunstancias de la vida cotidiana,  se aprende para siempre. Una expedición es una experiencia de vida que genera aprendizajes que nunca se olvidarán. Y es que la expedición es pura emocionalidad. De la misma manera, en nuestras vidas profesionales y personales podemos llegar a encontrar ese espíritu. No todos los días vives grandes aventuras pero cada día es una pequeña aventura, un nuevo juego, un nuevo desafío que afrontar, siempre acorde a tu bienestar y en armonía con el entorno.
 
Uno de los ingredientes clave es la autodisciplina, pues para conseguir tus metas es necesario crear rutinas y cumplir tus promesas; y evitar alejarte de ellas, sin importar la situación...tomar acción, moverte!

Ejemplo de la vida real: "En la mañana del funeral de mi madre, escribí el siguiente párrafo de mi libro: 
Mi madre falleció hace un par de días, y el funeral fue anoche. Son las seis de la mañana y estoy en mi oficina, escribiendo. Eso es lo que hago todos los días, sin importar qué ocurra. Y ésa es la respuesta a cómo puedo tener cinco libros en las repisas de librerías. 
No es que no tenga emociones, o que no amara a mi madre. Sin embargo, hace mucho aprendí la importancia del régimen, del ritual, del compromiso y de la disciplina en relación con el lo que para cada uno de nosotros signifique el éxito. Así que se necesita demasiado para descarrilarme. La mayoría de las personas se distraen con facilidad. Quizás soy demasiado extremo en mi insistencia de seguir con mis planes de trabajo sin importar qué pase, pero muchas personas son aún más extremas al deshacerse de su voluntad por cualquier razón." 

El ejemplo anterior probablemente lo encuentres extremista, sin embargo sirve precisamente para darnos cuenta que muchas veces construimos barreras imaginarias que terminan por truncar el logro de nuestros objetivos, o que terminan por desviar el camino de bienestar que estamos buscando. Si tienes dos opciones, y luego que has escogido y vivido una de ellas, no te estás sintiendo bien contigo mismo por esa decisión, quiere decir que probablemente no vaya acorde a tus objetivos o propósitos, o bien, puede ser una señal que tu sistema emotivo te envía de que no estás haciendo uso de tu natural, verdadera y mejor versión, la que en ocasiones se ve manchada u opacada por ciertos programas mentales, paradigmas, creencias limitantes o miedos imaginarios que hemos adquirido a lo largo de nuestras experiencias de vida, y las seguimos consolidando y repitiendo en la actualidad.
 
Adaptado/Complementado por: Tomás Walton, Coach Neurolingüístico-Practitioner en PNL, Centro de Potenciación Humana y Vida Sana - Kaitué. 
Referencias: PNL, Álvaro Merino J, Coaching y Entrepreneur.

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