¿CÓMO PUEDO MEJORAR MI AUTOESTIMA?

Para mejorar los niveles de autoestima y construir una autoestima sana, es útil preguntarse cómo nos ven o nos tratan los demás, y cómo nos vemos y tratamos a nosotros mismos, esto puede tener un impacto importante sobre la propia percepción.

 

 

 

La autoestima depende de en qué medida nos sentimos valorados, queridos y aceptados por otros, así como en qué medida nos valoramos, queremos y aceptamos a nosotros mismos.


Las personas con una autoestima sana se sienten bien consigo mismas, aprecian su propia valía y están orgullosas de sus capacidades, habilidades y logros. Las personas con baja autoestima tienden a sentir que no gustarán a otras personas, que no serán aceptados o que no son buenos en en prácticamente nada.


Por lo general ¿te agradas a ti mismo y sientes que eres una persona valiosa? ¿sientes orgullo y satisfacción por lo que has hecho, por lo que eres y por lo que te gustaría ser?

Considerando la información anterior, la autoestima es la evaluación general que una persona hace de la percepción que tiene de ella misma, a lo largo de una dimensión bueno-malo, agrado o disgusto. Es la suma de reacciones positivas y negativas a todos los aspectos de nuestro autoconcepto. Aunque la forma de sentirnos respecto a nosotros mismos puede variar de un día para otro, estas fluctuaciones ocurren en torno a un nivel promedio. Por ello es que se ha constatado que las personas pueden evaluarse a sí mismas de forma diferente, según las distintas áreas de su vida; por ejemplo que alguien pueda sentirse satisfecho como estudiante, pero al mismo tiempo insatisfecho de la forma en que se relaciona con los demás.

Una autoestima sana es tener una actitud positiva hacia uno mismo, que incluye la tendencia a conducirnos, es decir, a pensar, sentir y actuar, en la forma más sana, feliz y autosatisfactoria posible, teniendo en cuenta el momento presente y también el medio y largo plazo, así como nuestra dimensión individual y social.

Lo importante es tener la capacidad de autoaceptanos, independiente de que cometamos errores, que algo salga mal, o que seamos rechazados... nuestro valor como personas no cambia por ninguno de esos sucesos, que son parte de nuestra vida cotidiana.

"La curiosa paradoja es que cuando me acepto exactamente como soy, entonces puedo cambiar"

Muchas personas se preguntan si hay alguna manera de mejorar su propia autoestima. Obviamente no existe ninguna poción mágica, sino que debemos tomar consciencia de que solo cada persona puede mejorar en este sentido a base de constancia y siguiendo algunos consejos:

1. DEJA DE MACHACARTE

Tenemos que ser realistas respecto a cómo somos y aceptarnos. No somos perfectos, pero la intención no es serlo. El objetivo es ser feliz y enfocarnos en los positivo, en nuestra mejor versión. Así que para lograrlo debemos aceptar las cosas que no hacemos tan bien y aprender de ello. Y por supuesto, no restarle importancia a las cosas que sabemos hacer bien, sino valorarlas como se merecen. Vamos a observar y ser conscientes de lo bueno que tenemos, de lo bueno que somos, de lo bueno que hacemos. ¿Por qué seguir pensando que soy un desastre? ¿A dónde me ha llevado este tipo de razonamiento?...rema hacia tu bienestar y tranquilidad, no en contra!

2. EMPIEZA A PENSAR EN POSITIVO

Cambia tus pensamientos y creencias sobre ti mismo. El ”no puedo” por “voy a intentarlo”, “voy a tener éxito” “me va a ir bien”, "tengo todos los recursos internos para lograrlo". Parece un tópico pero forzarse un poco a mirar las cosas buenas de la vida nos puede ayudar a salir de la dinámica negativa. 
Asimismo, si estás acostumbrado a centrar la atención en lo malo, empieza a pensar en aspectos positivos que los contrarrestan, tus fortalezas, tus recursos internos, tu belleza. Cada día anota tres cosas sobre ti que te hagan feliz.

No es solo pensar positivo y confiar, es importantísimo tomar acción, sino quedará en el aire. Por lo anterior: pensar positivo, acompañado de la confianza en nosotros mismos (creer); y moverse (actuar)... deben estar todos presentes para que podamos lograrlo.

3. PONTE METAS MOTIVANTES

Conéctate con esa visión poderosa, que te emocione!...dale el tamaño adecuado a tus objetivos para lograr esas metas, que no sean tan pequeños para que no importen y los dejes, ni tan grandes para que te abrumes; deben ser a la medida de quien los ejecuta (tu mismo). Si desglosas tus objetivos, podrás tener una mayor claridad, y así saber por dónde comenzar, y poco a poco, paso a paso, ir avanzando hacia lo que quieres,

Poco a poco estas metas las podemos aumentar, y veremos que paso a paso estamos consiguiendo lo que nos proponemos. Si algo sale mal, aprendamos de ello sin culparnos de nuestros errores, ya que fallar es una manera de saber cómo hacerlo de manera distinta la siguiente vez. Atrévete a afrontar retos.  Por lo tanto, ponte como objetivo el logro en vez de la perfección. Algunas personas se acaban paralizando debido a sus ansias de perfección. En lugar de frenarte, piensa en qué eres bueno y en las cosas con las que disfrutas. 

4. NO TE COMPARES

Cada persona es un mundo, cada persona tiene sus recursos y fortalezas que la hacen única,  y por tanto tú eres único, con un cóctel de cualidades y aspectos positivos. Céntrate en ti. En tu vida. Envidiando e idealizando la vida del resto lo único que conseguiremos es sentirnos mal, y al poner el foco en los demás, perdemos autoconsciencia y capacidad de mejora. Las aptitudes de una persona están en constante desarrollo, y cada uno sobresale en cosas diferentes; es lo que hace interesante a la gente. 

5. ACÉPTATE Y PERDÓNATE

Escribe una carta en la que describas todo aquello que no te gusta de ti, y todo aquello de lo que te sientes culpable. No te dejes nada. Léela con atención y valora lo que puedes mejorar. Despídete de esa carta y pártela en mil pedazos. A partir de ese momento empieza de cero, con todo lo que has aprendido pero dejando atrás la culpabilidad. Aún estás a tiempo de hacer borrón y cuenta nueva. Enfócate en tus fortalezas!!

6. HAZ CRÍTICAS CONSTRUCTIVAS ACERCA DE TI MISMO

Que todo lo que te digas sirva para mejorar, no para estancarse y culpabilizarte. Asimismo, aprende a encajar las críticas de forma que no te afecten, dale el significado apropiado positivo, el aprendizaje. Considera los errores como oportunidades de aprendizaje, como una aventura, como un desafío.

7. TRÁTATE CON CARIÑO Y RESPETO, SIEMPRE

Eres lo mejor que te ha pasado, así que demuéstratelo. Tienes derecho a SER feliz.

8. REGÁLATE TIEMPO

Haz actividades que te hagan feliz, haz pausas durante tu rutina. Esto te permitirá observarte, encontrarte contigo mismo, reflexionar, contemplar, apreciar y desarrollar tus capacidades. 

9. SUPERA TUS LASTRES

Hay personas que viven arrastrando mochilas llenas de peso: trabajos que no les satisfacen, relaciones que no les aportan nada, hábitos que no les gustan… Para superar todos estos lastres, es preciso tomar cierto control sobre la situación, pensar en positivo y tratar de cambiarlas, siempre de una manera armónica contigo y con los demás.

10. CADA NOCHE ANTES DE ACOSTARTE…

…Piensa en las cosas buenas que te ha traído el día, los retos superados, los errores que hemos cometido y cómo podemos mejorar. Es importante que el foco lo pongas en lo que salió bien, en lo positivo, en los aprendizajes. Esto permitirá que vayas tomando más consciencia de ti mismo, y así evites actuar en base a automatismos.

Intenta, durante 30 días, poner en práctica estos consejos. Ya verás que cuando finalice el mes te sentirás mejor y muchos de los síntomas que sentías desaparecen. Y recuerda, hay una única persona capaz de cambiar tu vida, y esa persona, ¡eres tú!

Adaptado/Complementado por: Tomás Walton, Coach Neurolingüístico-PNL, Centro de Potenciación Humana y Vida Sana - Kaitué. 
Referencias: PNL, PsicologíaPositiva, Coaching, Salud180, PsicologíayMente.
 

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